sábado, 9 de abril de 2011

Primer fragmento capitulo 2

INFECCIÓN POR VIH EN PROFESIONALES DE LA SALUD
José Antonio Ávila Olivares, José Antonio Forcada Segarra.

INTRODUCCIÓN

Desde que en al año 1984 se produjera el primer caso documentado de infección ocupacional de VIH tras una exposición accidental, se han puesto en marcha diversos estudios y registros que han perseguido un doble objetivo:

- En primer lugar, cuantificar el riesgo promedio de infección ante los virus transmisibles por sangre (VIH, VHB y VHC).
- En segundo lugar elaborar un registro de casos para conocer la extensión del problema y conocer los mecanismos y las situaciones que lo han provocado, así como las intervenciones realizadas tras las exposiciones y que, en estos casos de infección ocupacional, no han podido evitarla.

Las únicas posibilidades de que el VIH se pueda transmitir en el mundo laboral se asocian a la realización de algunos procedimientos en la atención de salud. Igualmente, y de forma menos importante en cuanto a su casuística, en algunas circunstancias de las actividades de policías, bomberos y personal de protección civil.

Para considerar un caso definido de infección por VIH ocupacionalmente adquirido se deben dar las siguientes circunstancias:

- Que esté documentado que en el momento de la exposición el caso fuente sufriera infección por VIH y SIDA (conforme a los criterios de caso).
- Que la persona expuesta (caso índice) sea seronegativa a VIH en el momento de la infección y que seroconvierta con posterioridad a la quinta semana tras la exposición.
- O que exista resultado positivo en otro tipo de prueba de detección de VIH (detección del antígeno p24 de VIH, resultado positivo en la prueba de la reacción en cadena de polimerasa (PCR) o identidad molecular entre aislados víricos del caso índice y del caso fuente.
- Que estén excluidos otros factores de riesgo distintos del ocupacional.

Existen casos que no cumplen estos criterios, pero que pueden ser considerados como de posible asociación a exposición ocupacional. Son aquellos en los que:

- Se excluyen otros factores de riesgo
- Existe historia de exposición ocupacional percutánea o mucocutánea a sangre o fluidos de una fuente infectada por VIH ocurrida en un área geográfica de alta incidencia o prevalencia de VIH.



RIESGO

El riesgo en general es bajo. La transmisión ocupacional del VIH depende directamente del dispositivo cortante o punzante implicado, la maniobra realizada, el estadio clínico del caso fuente, la adherencia al tratamiento de la fuente, la carga viral en el líquido infectante e indirectamente, la prevalencia e incidencia de la población, la frecuentación de la misma a los servicios de atención de salud y la presión asistencial sobre los mismos.

Los datos presentados por el GERATBAS en el año 1996 nos aportan la siguiente información:

- Tasa Total de Exposiciones Ocupacionales con Fuente Positiva:
8'4 x 1000 personas (1'6 para VHB, 3'4 para VIH-1 y 6'8 para VHC).
- Proporción Total de Exposiciones Ocupacionales con Fuente de
Infección Positiva: 12'7 x 100 EO
- Proporción Específica de Exposiciones Ocupacionales con Fuente de Infección Positiva a VHB: 2'5 x 100 EO
- Proporción Específica de Exposiciones Ocupacionales con Fuente de Infección Positiva a VIH-1: 5 x 100 EO
- Proporción Específica de Exposiciones Ocupacionales con Fuente de Infección Positiva a VHC: 10'4 x 100 EO
- Tasa de Seroconversión. Expresada por 100 Exposiciones de Fuente Positiva Específica: para VIH-1=0, para VHB=0, para VHC=0'21

Más recientes y actualizados son los datos presentados por el Proyecto EPINETAC (1998-2000). Los datos recogidos nos aportan la siguiente información:

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