viernes, 17 de octubre de 2014

Gripe, algún día lo entenderemos




Una vez más, llega la gripe. Y con ella la campaña de vacunación. 

Hablamos y decimos que hay que prevenir antes que curar, pero en este caso, no va con nosotros, o así lo dicen los números. Solo alrededor de un 35 % de los sanitarios se vacuna cada año, lo cual es trágico. Y no solo los sanitarios deben vacunarse. Cualquiera que este en contacto con grupos de riesgo y con personas especialmente susceptibles.

En los centros sanitarios, todos los trabajadores. En casa, los familiares y cuidadores.

A las personas sanas, la gripe les puede hacer pasar un mal rato, pero no será grave (casi siempre). A los otros sí, les puede hacer pasar un mal rato, muy mal rato, incluso puede agravar su enfermedad de base y pueden fallecer. Y en muchos casos, se pudo hacer mucho más que tratarlos, pudimos vacunarlos y vacunarnos nosotros por y para ellos.

Queremos a nuestros mayores, a nuestros enfermos, a nuestros niños y niñas, trabajamos por y para ellos, pero hacemos muy poco para prevenir que enfermen de gripe.

¿Que y quien ha hecho que estemos en esta situación? Estaríamos mucho tiempo analizándolo, porque se han hecho muchas cosas mal desde y entre todos. No perdamos tiempo en ello, actuemos.

En nuestra cultura, parece que solo vale el palo y tentetieso. Los accidentes de tráfico, el consumo de tabaco, claros ejemplos. ¿Tendremos que hacer lo mismo con la salud y la prevención de la gripe?.

 ¿Tendría que ser la vacunación frente a la gripe obligatoria, como en otros países y culturas?
No vacunar a quien se debe vacunar cuesta dinero, enfermedades y muertes. No deberíamos permitirlo. No valen excusas.

Una vez más, somos las enfermeras y enfermeros los que deberíamos dar ejemplo a los trabajadores sanitarios y a la sociedad. Tenemos una gran oportunidad. Debería ser nuestro ejemplo ético.

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